Es muy difícil intentar explicar qué es una ‘exposición correcta’. Una posible aproximación sería decir que es aquella que consigue una representación fiable y realista del mundo real captado (en cuanto a colores, tonos, nitidez, etc.) Dicho de otro modo, sería intentar obtener una imagen ‘lo más parecida posible a la realidad que ven mis ojos’. En mi opinión, esto es muy parecido a aquello de que los árboles no te dejan ver el bosque. Me explico.
A Ansel Adams se le catalogó como fotógrafo ‘realista’. Es verdad que él buscaba extraer de una escena hasta el último detalle, con la intención de transmitir lo que él veía y sentía en un determinado paraje en un determinado momento. Pero él mismo lo explicó muy bien cuando escribió que en realidad el mundo real es un mundo en movimiento, en tres dimensiones y en color, y la fotografía es estática, en dos dimensiones y en blanco y negro (al menos en su época) En cualquier caso, hoy en día sigue siendo muy difícil plasmar los colores de la escena real en nuestra imagen. De hecho, ningún medio de reproducción de imágenes se acerca lo más mínimo a la capacidad del ojo humano. Además, ante una determinada imagen, no hay dos personas que la vean, la sientan y la interpreten del mismo modo. Cada persona reacciona de forma particular ante una imagen. Por tanto: Toda fotografía es una representación subjetiva de una realidad