miércoles, 7 de julio de 2010

EXPOSICIÓN (II) - ¿Os habéis lavado las manos?

Es muy difícil intentar explicar qué es una ‘exposición correcta’. Una posible aproximación sería decir que es aquella que consigue una representación fiable y realista del mundo real captado (en cuanto a colores, tonos, nitidez, etc.) Dicho de otro modo, sería intentar obtener una imagen ‘lo más parecida posible a la realidad que ven mis ojos’. En mi opinión, esto es muy parecido a aquello de que los árboles no te dejan ver el bosque. Me explico.

A Ansel Adams se le catalogó como fotógrafo ‘realista’. Es verdad que él buscaba extraer de una escena hasta el último detalle, con la intención de transmitir lo que él veía y sentía en un determinado paraje en un determinado momento. Pero él mismo lo explicó muy bien cuando escribió que en realidad el mundo real es un mundo en movimiento, en tres dimensiones y en color, y la fotografía es estática, en dos dimensiones y en blanco y negro (al menos en su época) En cualquier caso, hoy en día sigue siendo muy difícil plasmar los colores de la escena real en nuestra imagen. De hecho, ningún medio de reproducción de imágenes se acerca lo más mínimo a la capacidad del ojo humano. Además, ante una determinada imagen, no hay dos personas que la vean, la sientan y la interpreten del mismo modo. Cada persona reacciona de forma particular ante una imagen. Por tanto: Toda fotografía es una representación subjetiva de una realidad


Otra manera de ver qué es una ‘exposición correcta’ sería la que interpreta que la exposición ‘correcta’ es aquella que termina cuando los elementos y sujetos de la imagen han logrado impregnar en el material fotosensible su correspondiente nivel de luz reflejada según su realidad y según una gama de tonos disponibles para representar dicha realidad. Y no está mal del todo, pero este punto de vista corta las alas a la creatividad. Por otra parte, según esta idea, dentro de las posibles combinaciones de diafragma, obturación e ISO habría varias ‘exposiciones correctas’. Y no es cierto. Podríamos decir que hay varias exposiciones ‘equivalentes’ o ‘similares’ dentro del sistema de zonas, pero sólo una de ellas es la correcta creativamente hablando. Los que habéis seguido los consejos y os habéis leído el libro de Bryan Peterson recordaréis varios ejemplos que él propone, pero el más claro es el de la noria (paginas. 24 a 27)

Además, por norma general, las cámaras no pueden captar todo el rango tonal de una escena. Y por tanto, nos vemos obligados a escoger sólo una parte de dicho rango y de alguna manera “reinterpretarlo” para plasmarlo en nuestra imagen. Volvemos a encontrarnos con la misma idea… debemos hacer una interpretación subjetiva de la realidad para plasmarla en nuestra imagen. Así pues, debemos VISUALIZAR la imagen en nuestra mente antes de disparar. Debemos exponer para conseguir lo que nuestra mente ha visualizado.

Por tanto, la única exposición ‘correcta’ es la exposición que consigue crear una escena a partir de una realidad y la hace de forma coherente estéticamente, según una visualización previa (mental) del fotógrafo. Dicha visualización previa es la que debe establecer si es necesaria mucha profundidad de campo, o si es necesario congelar un momento de acción, o si por el contrario hay que disparar a baja velocidad para captar movimiento,… Esta visualización establece a grandes rasgos cómo habrá que disponer el triángulo diafragma, obturación e ISO.

Dicho todo esto… ¿hasta qué punto debemos exponer para que nuestros sujetos queden ‘coherentes’? Es decir, una vez que hemos ‘visualizado’ la imagen en nuestra mente, y ya hemos optado por una determinada profundidad de campo y velocidad de obturación,…¿cómo encontramos los valores exactos? Para hacerlo hay que usar correctamente el fotómetro. Próximamente hablaremos con más detenimiento sobre el sistema de zonas de Ansel Adams, para entender aún mejor cómo funciona el fotómetro de nuestra cámara. De momento, hagamos una aproximación para poder empezar a ‘exponer correctamente’.

Como ya comentamos en la anterior entrada, el fotómetro está calibrado para marcar “0” cuando el objeto sobre el que medimos refleja el 18% de la luz que le incide. Como que la cámara no sabe si ese objeto es realmente un objeto “gris neutro” (o que devuelve el 18% de la luz que le incide), da por supuesto que sí y obliga al fotógrafo a ajustar la exposición en consecuencia. El típico ejemplo… el vestido de novia. Una novia lleva un vestido blanco (por lo general) Si medimos sobre el vestido sin tener en cuenta nada más, el fotómetro (que no sabe que estamos midiendo en algo blanco) dice “ufff…aquí hay demasiada luz para algo que debería ser gris…nos pasamos de luz…hay que reducir la exposición…” y se sitúa muy por encima del “0” en el modo Manual (avisando de que nos estamos pasando), o bien cambia apertura y obturación en los modos TV y AV respectivamente. Todo con la intención de reducir la luz que entra en la cámara, porque la pobre cree que estamos midiendo sobre algo “gris neutro”, y ese es el resultado que obtendremos si le hacemos caso… un vestido de novia gris. El mismo ejemplo típico continua con el traje del novio, en el que ocurre justo lo contrario. El traje es negro. Pero si medimos en él, el fotómetro le dirá a la cámara…”eppp no seas tan rácana y deja pasar más luz que está todo oscuro…hay que aumentar la exposición!”… y si le hacemos caso tendremos al novio con un traje gris que parecerá una camiseta de Iron Maiden de la gira del ’88.

En toda escena hay una determinada gama de tonalidades. Cada tono que vemos corresponde a un color y un determinado nivel de ‘luminancia’… es decir…luz reflejada. Nuestro fotómetro es un guía, una chuleta en un examen, una brújula en un bosque. ¿Una brújula nos indica dónde está nuestra casa? Claro que no. Nos indica dónde está el Norte magnético, y da por supuesto que a partir de ahí sabremos encontrar nuestra casa. Pues un fotómetro debemos verlo como algo parecido. Me sirve para detectar si mi exposición es correcta en el caso de que esté midiendo sobre un gris neutro. Ahora bien, el fotómetro tiene más marcas. Si algo refleja más luz que el gris neutro, veo que el indicador sube, y si por el contrario refleja menos luz veo que baja. Estupendo… ahora sólo tengo que encontrar ciertos materiales de referencia y saber dónde debe situarse el fotómetro para que la exposición sea correcta. Os dije que reflexionarais sobre luz reflejada y luz incidente. Si lo habéis hecho, habréis llegado a la conclusión de que los objetos siempre reflejan la misma cantidad de luz, un determinado porcentaje de la luz que reciben. Tenemos la sensación de que brillan más o menos por la cantidad de luz incidente sobre ellos, pero los materiales siempre reflejan la misma cantidad de luz (menos los que tienen reflejos tipo cromados, cristales, etc) Todo lo que necesitáis es un punto de apoyo… vuestra propia mano. La palma de la mano. Si situáis la palma de vuestra mano bajo las mismas condiciones de luz (para que le incida la misma cantidad de luz) que aquello que queréis fotografiar… y os digo que la palma de la mano caucásica devuelve un paso por encima del gris neutro… sólo tenéis que medir vuestra palma de la mano y poner el fotómetro de la cámara en “+1”…y….bingo… en esas condiciones de luz ya podéis hacer todas las fotografías que queráis…que vuestra exposición es correcta siempre y cuando no cambien las condiciones de luz.

Haced pruebas. Medid en vuestra mano, y luego comprobad lo que os dan los objetos a los que les incide la luz de la misma forma que lo hacía sobre vuestra palma cuando habéis hecho la medición.
EDITO: Por cierto, para hacer esto tenéis que configurar vuestra cámara en medición puntual. Es muy importante comprender los modos de medición de las cámaras, para aseguraros de que medís correctamente. 

En breve más sobre la exposición y mediciones de referencia…

Mientras os espero en los comentarios!

Gracias por seguir ahí! ;-)

2 comentarios:

  1. Hola de nuevo a todos. Gracias por tu nueva entrada en el blog.
    Es bueno oir de nuevo estos temas, pués asentamos conocimientos.
    Llevo unas cuantas semanas intentando como exponer bien y la verdad que poco a poco voy disparando menos para conseguir exposiciones que según mi criterio son correctas. Además voy combinando a la par con lecturas en el histograma, no para conseguir una exposición según un histograma previo, sinó para entender como se distribuyen los colores y la luz.
    En fin, lo que te digo, que voy asentando conocimientos...
    Te he hecho caso y el ojo del fotógrafo está cogiendo polvo en la estantería de momento, jeje.

    PD: por cierto después de un extenso estudio de campo en google y canonistas, para mi próximo viaje de agosto me he pillado un canon 28-135 USM nuevo por 300 pavos... no me llegaba pal 24-105. Como pesa el tío...

    Saludos a todos...

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  2. Me alegro de que estés avanzando Dani. Ojo con el histograma, que no es 100% fiable ok? El histograma pertenece al jpg que la cámara crea para mostrarte la imagen en la pantalla LCD, y ese jpg depende de los parámetros propios de la cámara. Es una herramienta útil para guiarnos, y ver cómo se han distribuido los tonos en nuestra imagen, pero recordad siempre que es una "interpretación" que la cámara ha hecho del RAW.
    Enhorabuena por la compra de ese objetivo. Hace mucho que no veo fotos vuestras. A ver si vais colgando algún enlace a vuestras galerías para que las veamos.

    Un abrazo

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